Hepatitis aguda: trasplantaron a un bebé de un año y también al niño de 8 años que esperaba un hígado

Mientras crece la preocupación por nuevos casos de origen desconocido, se logró con éxito hoy (10/05) un trasplante de hígado al niño de 8 años diagnosticado con hepatitis severa de origen desconocido e internado en Rosario.

En tanto, según un comunicado emitido hoy por el Ministerio de Salud de la Nación, el segundo caso severo de la enfermedad, correspondiente a un menor de un año y siete meses, evoluciona de manera favorable tras un trasplante que se le realizó en el Hospital Garrahan, de la ciudad de Buenos Aires.

En cuanto al niño que estuvo internado en Neuquén, ya fue dado de alta.

Aunque las autoridades sanitarias nacionales consideran a ambos pacientes como casos aislados de un tipo de hepatitis poco frecuente, crearon una mesa de trabajo conjunta con representantes de varias sociedades científicas para realizar un seguimiento epidemiológico, analizar los cuadros sospechosos de hepatitis aguda grave de origen desconocido en la población pediátrica de la Argentina y hacer un reporte semanal de la situación.

Ante la consulta de LA NACION, desde el Ministerio de Salud de la Nación señalaron que, ante la falla hepática, los dos casos graves mencionados requirieron de un trasplante de órganos. “El resto de los ocho casos sospechosos lo están transitando de forma leve y con tratamiento ambulatorio, por eso no se brindó más información hasta el momento. Aunque el seguimiento es constante”. Sobre el pequeño de un año y siete meses que fue intervenido en el Hospital Garrahan y que evoluciona de manera favorable, se informó que es un paciente que vive en la Provincia de Buenos Aires.

“El trasplante al niño diagnosticado con hepatitis salió bien y la posibilidad de éxito de la cirugía es del 98%”. Así lo señaló el equipo médico del Sanatorio de Niños de Rosario –integrado por Alejandro Costaguta, Lisandro Biteti y David Biagiola– que realizó este martes el trasplante al chico de ocho años, oriundo de Funes, localidad del Gran Rosario.

En el informe a la prensa tuvo lugar a las 19, casi 8 horas después de iniciada la intervención quirúrgica. Los médicos detallaron que, como el tamaño corporal del donante era más grande que el del niño receptor, se debió realizar una reducción del hígado. “El hígado está compuesto por dos partes: el lóbulo izquierdo y el derecho, lo que se implantó fue el lóbulo izquierdo y el derecho no se utilizó”, señalaron.

Costagura aclaró: “Después de la cirugía vienen 24 horas que son críticas, ya que todo está enfocado en detectar problemas derivados de la intervención, y en observar que el hígado empiece a funcionar correctamente. Eso es lo que a partir de ahora empezaremos a controlar. Hay que decir que muy raramente el hígado demora en empezar a funcionar, esperamos que no sea esta vez. Hay ventajas de que sea un niño sano, anterior a esta enfermedad. Si se da todo bien luego podrá tener una vida absolutamente normal”, arriesgó.

El hígado fue donado por un joven de 18 años oriundo de La Pampa que, según consignaron medios de esa provincia, habría fallecido el viernes pasado tras protagonizar un accidente de tránsito.

“Cuando recibimos la información sobre la existencia de un donante, una parte del equipo partió en avión hacia La Pampa a buscar el hígado. Al mismo tiempo, otra parte del equipo comenzó con la cirugía en el paciente receptor, sacando el hígado enfermo del niño”, añadió el profesional. Esta mañana, según informes a los que accedió LA NACION, el chico internado había sufrido una “desmejoría clínica considerable”, por lo que su vida estaba en riesgo.

Consultados por la posibilidad de que un familiar pueda realizar la donación, los profesionales explicaron: “El donante vivo relacionado es una opción, siempre y cuando la familia voluntariamente exprese su decisión de donar. Se imaginarán que son circunstancias de mucha presión social sobre el entorno familiar, es más, hay países que no lo permiten justamente por eso. Pero bien aplicado y en circunstancias determinadas, contribuyen a salvar vidas. Para este caso estábamos haciendo estudios, que estaban avanzados, en familiares”, subrayaron.

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