Empieza la escuela, se “despiertan” los virus respiratorios

Leé también Alergias otoñales: ojo con los alérgenos indoor


El comienzo del otoño en sí significa el final de la temporada de pólenes de gramillas, por lo que mucha gente alérgica a ello se va a sentir más aliviada, “pero el incremento de los vientos sumado a nuestro clima más bien seco hace que los ácaros logren mayor recorrido y distribución, haciendo que quienes son alérgicos a ellos noten un incremento de sus síntomas habituales”, resalta Fernando Ariel Serrano, un reconocido neumonólogo y especialista en alergia, asma e inmunología.
“Si bien las alergias estacionales pueden aliviarse, el inicio de la escolaridad hace que comiencen a circular múltiples virus respiratorios, que son las infecciones más frecuentes del ser humano, haciendo que se pongan de manifiesto alergias respiratorias que estaban «dormidas» o que no se estaban manifestando de una manera suficiente para que la persona note que es alérgico. Lo mismo ocurre con los cambios bruscos de temperatura, que no genera alergia ni infección viral en sí mismo, sino que pone en evidencia una alergia subyacente no tratada”, explica además el médico neuquino.

Rinitis alérgica, todo el año

En la región valletana, las alergias respiratorias son las más frecuentes, entendiendo por tal al asma bronquial y a la rinitis alérgica (con o sin conjuntivitis y/o sinusitis crónica, siendo ambas parte de la misma enfermedad), luego le siguen las alergias de piel y alimentarias que no están tan influidas por la zona geográfica como las respiratorias. “Por ejemplo la rinitis alérgica está presente en el 20% de toda la población mundial, y estadística argentina así lo confirma también. En nuestra zona si bien no contamos con estadística local confiable, debido a las condiciones de poca humedad, vientos, y gran amplitud térmica quizás llegue al 30% de la población, siendo los pólenes los principales protagonistas, que dependiendo sean de árboles, arbustos, malezas, gramíneas, etc, pueden estar presentes a lo largo de casi todo el año”, destaca el neumonólogo.
Los ácaros, arácnidos microscópicos que viven en el polvillo de las casas y que se alimentan de las escamas que pierde la piel de los humanos, necesitan humedad para proliferar. Los ácaros, al igual que los hongos, productores de alergia están todo el año por igual. Estas enfermedades alérgicas mencionadas se dan tanto en niños como en adultos por igual. De hecho, las alergias comienzan en los primeros años de vida y a lo largo del crecimiento y desarrollo hacia la adultez se van afianzando.

• ¿Todas requieren tratamientos médicos?

“El tratamiento depende del grado de interferencia que tenga en la vida diaria. La rinitis alérgica es tan común que mucha gente no advierte que la tiene, muchos incorporan los síntomas de la misma como una característica propia de la persona y no como una enfermedad, inicialmente solo puede hacer falta tratamiento médico para aliviar los síntomas, pero con el tiempo suele ir empeorando y la mitad de los que tienen rinitis alérgica terminan teniendo asma”, responde Serrano.
Se debe estar atentos, alerta el especialista, porque en casos de rinitis severa puede traer aparejado múltiples complicaciones llamadas «ocultas», como pérdida parcial o total del sentido del olfato y el gusto, deformaciones del paladar óseo paladar y del maxilar inferior, sordera, retraso del aprendizaje especialmente en niños, trastornos respiratorios durante el sueño como ronquidos, apnea obstructiva del sueño con todo lo que eso conlleva: somnolencia diurna constante, déficit de atención, depresión, etc.

Además, el asma no tratada puede generar pérdida progresiva de la función pulmonar, limitaciones innecesarias en actividad física en niños y ataques cada vez más severos.

Silvana Salinas.

www.siempresalud.com.ar

Compartí